Leer: Efesios 2:11-22
Versículo clave: “Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación” (Ef 2:14, RVR1960)
Pablo escribe a creyentes que no vienen de Israel. Estaban lejos: sin ciudadanía en Israel, sin parte en los pactos de la promesa (versículo 12). Por la sangre de Cristo han sido acercados. Él es su paz. Hace de judíos y gentiles un solo cuerpo, porque en la cruz dio muerte a la enemistad (versículos 14-16).
Los gentiles llegan a ser conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Jesucristo mismo la piedra angular (versículos 19-20). Ningún otro pueblo ocupa el lugar de Israel. Los que estaban lejos son traídos cerca. Y lo que ocurre ahí es obra de Cristo, no nuestra.
Pregunta: ¿Qué muro entre personas conoces tú, en tu familia, tu iglesia o tu calle?
Oración: Señor Jesús, tú eres nuestra paz. Derriba lo que se levanta entre nosotros, también lo que yo mismo he construido. Amén.
