Leer: Salmo 133
Versículo clave: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” (Sal 133:1, RVR1960)
Los peregrinos suben a Jerusalén y por el camino cantan sobre hermanos que habitan juntos. El salmo da dos imágenes. El buen óleo baja por la cabeza de Aarón hasta el borde de sus vestiduras. El rocío de Hermón cae sobre los montes de Sion. El óleo y el rocío vienen de arriba; nadie los hace subir.
Con la armonía pasa lo mismo. Podemos esforzarnos por ella, pero sigue siendo un don. Al final el salmo dice dónde envía Jehová bendición: donde los hermanos están juntos, vida eterna. Esa bendición no tiene que ver con dinero ni con éxito. Es la vida en común.
Pregunta: ¿A quién podrías hablarle primero esta semana?
Oración: Señor, tú ves a quién evito. Dame valor para dar el primer paso. Amén.
